(cc) Rufino Lasaosa
Microchips que permiten a los empresarias que realizan prácticas forestales sustentables identificar su madera, de aquella adquirida por medio de la tala ilegal, podría transformarse en una cotidianeidad. Esto gracias a un plan piloto efectuado en los árboles de la Amazonia –Brasil-, los cuales mediante la adopción de un microchip adherido a su base y que es leído mediante un GPS, permiten almacenar datos sobre su ubicación, tamaño y saber hasta quién lo cortó.
Cada circuito cuenta la historia de un árbol desde el momento en que fue talado hasta el aserradero que procesó y vendió la madera. Una información clave para persona que quieren saber de dónde proviene el producto que adquieren.
Si bien por el momento se trata de sólo un proyecto piloto, los líderes de la iniciativa afirman que el sistema de microchips tiene el potencial de ser un gran paso adelante en la batalla por proteger el Amazonas.
En estos momentos Brasil es unos de los países que se encuentra bajo presión internacional para reducir la deforestación que destruye miles de kilómetros del Amazonas cada año, haciendo de dicha nación una de las mayores fuentes del mundo de gases invernadero.