Cuando tocan el timbre, abres la puerta y ves que llegó la pizza que encargaste, tu alma renace. Es como una señal divina, un milagro para tu estómago hambriento.
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A pesar del hambre, no siempre somos capaces de comerla toda, entonces pensamos que guardarla es una buena solución. Ya saben, para cuando te vuelva el hambre a las 4 de la mañana, o como desayuno para los más tentados (sabemos que lo has hecho).
Lo que sí puede ser un problema, es comer esa pizza que tanto disfrutaste, pero recalentada. Obviamente no la quieres fría, pero cuando la metes en el microondas, se pone un poco blanda y es decepcionante.
¿Quién podrá salvarnos? Delish. Ellos sugieren que en vez de recalentar en el horno o microondas, lo hagamos en un sartén, con unas cucharaditas de agua.
Este video muestra el
procedimiento. Es muy fácil y según lo que ellos ya probaron, la pizza mantiene su frescura y el queso no se recalienta.
¡Inténtalo!