Las docuseries de true crime han experimentado un auge en Netflix, enganchando a los espectadores con su mezcla de misterio, suspenso y la fascinación por desentrañar crímenes reales. Series como la antología American Murder o From Rock Star to Killer se han ganado rápidamente el apoyo del público gracias a su formato corto y narrativas impactantes, perfectas para una inmersión rápida pero profunda.
PUBLICIDAD
Este formato ha permitido que casos complejos y oscuros sean contados en pocos episodios, manteniendo al espectador enganchado. En este contexto, Gone Girls: The Long Island Serial Killer llega para desentrañar uno de los crímenes más inquietantes de la última década, donde el misterio y las revelaciones escalofriantes sobre el asesino de Long Island prometen mantener al público al borde del asiento.

Un caso que marcaría la historia
Rex Heuermann, un arquitecto de 61 años, fue arrestado en 2023, acusado de ser la mente maestra detrás de los macabros asesinatos conocidos como los “Asesinatos de Gilgo Beach”. Entre 1993 y 2010, siete mujeres jóvenes, trabajadoras sexuales, desaparecieron y fueron encontradas muertas a lo largo de la costa de Long Island, en Estados Unidos.
Gone Girls profundiza en los detalles de estos crímenes y cómo la investigación, que parecía estancada durante años, finalmente dio un giro inesperado gracias a la tenacidad de la policía y la presión de las familias de las víctimas.
El documental, de tres episodios, sigue la investigación exhaustiva que terminó con la captura de Heuermann.

Con entrevistas de amigos y familiares del acusado, así como miembros de la policía, la serie revela cómo un astuto trabajo de rastreo, tecnología forense y un caso lleno de giros sorprendentes terminó por atrapar al presunto asesino.Los detalles detrás de su arresto son escalofriantes, especialmente cómo la evidencia aparentemente irrelevante, como un trozo de pizza desechado, ayudó a incriminarlo de manera irrefutable.
El impacto detrás del caso
Lo que hace único a Gone Girls no sólo son los detalles sobre los crímenes, sino también cómo retrata a las víctimas, dándoles una humanidad que los titulares sensacionalistas solían arrebatarles.
PUBLICIDAD

Las mujeres, muchas de ellas jóvenes y provenientes de contextos difíciles, se convirtieron en víctimas de un sistema que las desechó. En lugar de ser simplemente estadísticas, el documental se esfuerza por darles voz y dignificar sus vidas.
En palabras de Liz Garbus, directora de la serie, “estas mujeres merecen ser vistas por lo que eran: hijas, hermanas, madres, y mucho más allá de su trabajo”.
¿Qué pasó con Rex Heuermann?
La serie hace una revelación impactante sobre cómo la policía finalmente conectó los puntos y vinculó a Heuermann con los asesinatos.

La pieza clave: un teléfono quemador y un automóvil Chevrolet Avalanche que coincidían con los movimientos del asesino. Lo más escalofriante es que, incluso después de ser arrestado, las autoridades han dejado entrever que podrían surgir más pruebas y posiblemente más víctimas a medida que el juicio avanza.
Rex Heuermann, que se ha declarado no culpable de los asesinatos, enfrenta un juicio que podría desvelar más secretos ocultos durante años. A medida que el proceso judicial avanza, las familias de las víctimas siguen esperando justicia.
La complejidad del caso sugiere que la verdad podría ser aún más aterradora de lo que se ha revelado hasta ahora y si es que hay más víctimas de las que se tiene registro.
Para aquellos que buscan una historia inquietante, llena de suspense y giros inesperados, Gone Girls: The Long Island Serial Killer es una docuserie que no se pueden perder.