Desde la llegada de Meghan Markle a la familia real británica, las especulaciones sobre su relación con Kate Middleton han sido una constante en los medios.
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Recientemente, un nuevo libro titulado Yes Ma’am: The Secret Life of Royal Servants del autor Tom Quinn, ofrece una perspectiva interesante sobre la dinámica entre ambas ‘royals’, sugiriendo que el distanciamiento no se limitó únicamente a la tensión generada por la boda real entre Meghan y Harry.
Sale a la luz otro de los poderosos motivos que habrían alejado a Meghan Markle y Kate Middleton
De acuerdo con el libro, la relación entre Meghan Markle y Kate Middleton nunca fue particularmente cercana. Un aspecto que habría influido en esta falta de conexión es que Meghan consideraba a Kate “demasiado amable”.
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Según fuentes cercanas al palacio, Meghan Markle veía la disposición de Kate Middleton para complacer a todos como algo irritante. Este contraste en sus personalidades parece haber sido un factor determinante en su distanciamiento.
La actriz de Suits la consideraba “demasiado ansiosa por complacer”, algo que ella repudió y con lo que no estaba de acuerdo.
Mientras Kate Middleton ha cultivado una imagen de cortesía y paciencia, adaptándose a las exigencias de la estricta etiqueta real, Meghan Markle, con un espíritu más independiente y directo, sentía que este nivel de conformidad no resonaba con su forma de ser.
Además, el rol de Kate como futura reina consorte le exige seguir un protocolo muy definido, algo que habría encontrado restrictivo. Las diferencias en sus enfoques hacia las responsabilidades reales pueden haber creado una barrera adicional entre ellas.
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Por otro lado, también se ha mencionado que la estadounidense experimentó una sensación de menosprecio por parte de los cortesanos y asesores reales, quienes habrían tratado de imponerle las normas de comportamiento de la familia.
En contraste, la esposa del príncipe William, acostumbrada a navegar por las complejidades del protocolo, manejaba estas situaciones con más diplomacia, lo que pudo haber reforzado aún más la percepción de la esposa de Harry de estar fuera de lugar.