Los duques de Sussex, Meghan Markle y el príncipe Harry, viven separados su primer día de San Valentín como casados.
Y es que Harry tuvo que hacer un viaje a Noruega para a reunirse con las fuerzas armadas británicas en el entrenamiento de supervivencia de invierno en el Círculo Ártico.
At #ExerciseClockwork, 200 miles inside the Arctic Circle in North Norway The Duke of Sussex, Captain General @RoyalMarines receives a briefing on the operation in Bardufoss, which marks its 50th anniversary this year. 🇬🇧🇳🇴 pic.twitter.com/9xXes0lXYE
— The Duke and Duchess of Cambridge (@KensingtonRoyal) February 14, 2019
El hijo menor de la princesa Diana tuvo que soportar fuertes vientos al reunirse con los soldados británicos que participaron en el Ejercicio de Mecanismo. Esto en el marco del 50 aniversario del despliegue de Commando Helicopter Force y Joint Helicopter Command en la base remota.
Captain General of the Royal Marines, the Duke of Sussex, has been in Norway today! 🇳🇴🇬🇧 #WinterDeployment
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— Royal Marines (@RoyalMarines) February 14, 2019
Sin embargo, Harry ha tenido a su esposa Meghan muy presente y tuvo un gesto de amor que nos ha conmovido a todas.
En un Quincey Shelter, una especie de iglú, Harry pegó fotos de su boda con Meghan, y colocó unas velas para hacer como un altar, que le recordara a su esposa.
Especially here. pic.twitter.com/zGa6b1kOGd
— #GoodTrouble Nana (@SoccerNana) February 14, 2019
En esta actividad de Harry, se enseña al personal militar a sobrevivir y luchar en condiciones bajo cero y a manejar aeronaves en climas muy fríos.
Meghan Markle se quedó en el Palacio de Kensington y ha aprovechado este día para descansar, aunque sin duda habría preferido estar junto a su esposo Harry, pues anteriormente ha confesado ser una amante del Día de San Valentín.