Comienza en México la temporada de cerezas frescas, frutas deliciosas que pueden consumirse en postres, mermeladas o simplemente frescas, ya sea solas o con chocolate o queso crema.
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Conoce las tres variedades mas comunes:
Bings: son grandes, tienen un color vino tirándole a negro. Como son firmes y dulces se pueden comer tanto crudas como en tarta y mermelada.
Rainers: Son amarillas con manchas rojas. Son muy delicadas y dulces. No se recomienda cocinarlas.
Acerolas: También conocidas como sour cherries, son precisamente bastante agrias cuando están crudas, por lo cual se recomienda comerlas en tarta o en platillos agridulces como el fricasé de cerdo. Su color es rojo brillante y son bastante más pequeñas que las otras variedades.
En cuanto a las maraschinos, originalmente se trata de una variedad croata que se conserva en licor. Aunque también se llama así a las rojo fosforescente (también las hay en verde). Esas son cerezas a las cuales se les quita el color sumergiéndolas en una salmuera especial, para luego colorarlas y conservarlas en almíbar con extracto de almendra.
Al escoger las cerezas, fíjate que estén firmes y crujientes, sin golpes. Puedes almacenarlas en el refrigerador durante días o puedes congelarlas en una charola extendida y ya que esten bien duras pasarlas a una bolsa o refractario con tapa.
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Para deshuesarlas, no es necesario contar con un utensilio especial: un popote (pajilla) puede ayudarte a empujar la semilla hacia afuera; también puedes servirte de un clip desdoblado en forma de S. Una vez deshuesadas utilízalas de inmediato.
¡Ahora sí, a comprar y comer cerezas!